Besos,


¿Qué tal mis dibujos? No soy una artista y mucho menos experta en dibujos, pero las hago con mucho amor para mi Blog y para ustedes que me visitan. Yo me disfruto muchísimo este nuevo pasatiempo.
Cuando David y yo nos comprometimos en enero del 2013 rápidamente comencé a trabajar con la coordinación de la boda. Habíamos decidido que sería el 20 de septiembre de 2014. "Tengo año y ocho meses, tendré todo a tiempo del mundo para coordinarla si comienzo desde ahora"...decía yo.
Comencé a ahorrar todo mi sueldo para una boda que presupuestaba sobre los $15,000 dólares. Separamos el local, la música y la decoración. ¡Cuanto me arrepiento de esto! ¿Porqué? Porque no me había programado para afrontar cualquier cambio que surgiera en el futuro. Como lo fue el adelanto de un embarazo, complicaciones en el, el nacimiento de una bebé prematura y la decisión de permanecer en casa para dedicarme a mi hija. Tampoco me programé para perder dinero en caso de que tuviera que cancelar el evento. Tooooodo esto cambió cada plan establecido y hasta nuestra visión de lo que sería la boda. Como todo cambió perdí mucho dinero al cancelar varios servicios de los que ya había separado. Moraleja: "Siempre verificar cuanto es la penalidad de una cancelación. Si es mucho, mejor espera a que estés más cercana a la fecha."
No quiero ser mal interpretada, no estoy diciendo que todo cambió para mal con la llegada de nuestra hija. Al contrario, gracias a ella es que no derrocho tanto dinero en un evento de sólo cinco horas. Isis nos hizo entender el consejo que mi madre y mi padre siempre me dieron cuando les dije el costo de la boda: "No gastes ese dinero en una boda tan grande, mejor utilízalo para una casa".
Cada cual tiene su opinión al respecto y quien desee tirar la casa por la ventana en una boda, bien por ellos, que la disfruten y que sean felices. Yo pensé así en un momento dado. Pero al nacer Isis comencé a pensar en todo el dinero que tendríamos que invertir y que mejor lo invertía en algo que todos pudiéramos disfrutar (William, Isis, David y yo). Así qué cancelamos todos aquellos planes, utilizamos los ahorros para programar un viaje a Disney los cuatro y cambiamos la boda para una sencilla que complaciera nuestra nueva forma de pensar.
La boda sigue con la misma fecha que elegimos desde un principio. El 20 de septiembre a las 4:00pm uniremos nuestras vidas legalmente y lo mejor de todo es que ambos, William e Isis, estarán allí para presenciarlo. Todo esto en una boda sencilla con nuestros familiares y amigos más cercanos.
De una boda donde sólo se basaba en contratar a alguien que lo hiciera todo por nosotros, cambiamos hacerlo nosotros mismos. ¡Que mucho nos lo estamos disfrutando! Ambos poniendo nuestro granito de arena y dándole ese toque único que nos define como pareja. ¡Hasta la invitación fue creada por David y yo! Aquí se las muestro para que puedan ver el mensaje, aunque la parte con la información sobre el lugar donde se llevará a cabo la he cubierto por cuestion privacidad.
¿Qué tal? ¿Se rieron? Me encantó el resultado final al igual que me gustó muchísimo el haberla creado con David.
Hemos ajustado todo para crear una boda donde nos llevemos un recuerdo más que bonito, algo que recordemos en nuestros corazones el resto de nuestros días. La ceremonia y el compartir que tendremos después será realizada en mi parque favorito. Es un parque de bellas áreas verdes (por supuesto para muchas fotos) que emana una paz y un romanticismo cautivador. Mi traje de novia será adaptado un poco al tipo de lugar donde se llevará a cabo. Será confeccionado por mi modista favorita, mi madre. Y lo más que me encanta es que mi traje será de mi color favorito....¡ROSA!
A casi mes y medio ya tenemos todo bastante adelantado. Me falta bajar unas libras que gané con el embarazo y que aún no salgo de ellas. ¡Aquí se encuentra mi gran problema! En algún lado se me perdió el ánimo para regresar a la rutina de ejercicios. Me causa pereza de sólo pensarlo. Si me puedes aconsejar de como recuperar el ánimo para los ejercicios, me encantaría saber tus ideas. ¡Sé que algo tendré que hacer y es ya! ¡Luego les contaré que fue lo que más me funcionó!
Por el momento, hasta aquí con los detalles de nuestra boda. No te olvides de pasar por aquí todos los lunes, miércoles y viernes para que no te pierdas como nos fue en ese día tan especial.
Besos,
¡Sí, esa es la pregunta! No escribo este post para ofrecer ideas de como hacerlo. Esta vez busco saber que opinan ustedes padres y madres que ya han pasado por esto.
Este tema para mi que tiene cola como para 5 post más. Je je je. Solamente con comenzar a escribirlo y una manada de ideas comienzan a galopar en mi cabeza. A ver si en el desarrollo de este post logro organizarme un poco para llevar el mensaje que deseo. ¡¡¡Ok!!! ¡¡¡Comenzamos!!!
Ya mi hijo mayor está por cumplir sus 19 años. Cursa estudios universitarios y desde muy pequeño está bien claro de hacia donde se dirige. Su meta, ser Ingeniero Aeroespacial (sip, grandes ambiciones tiene mi chico). Lo cual me llena de gran orgullo. Entre una de esas metas está el lograr su maestría en una universidad fuera de Puerto Rico y esto significa fuera de mi hogar.
Al principio yo, como cualquier madre que apoya a su hijo, nunca pensé que la distancia me fuera afectar. Incluso David y yo comenzamos a organizar nuestra metas también como pareja. Comenzamos a buscar ideas sobre donde vamos vivir con Isis para cuando William comience su vida fuera del hogar. Todo iba bien hasta no sé cuando. Algo me dió. Un no sé qué. Que ahora solo pienso en cuando ya William no esté, el vacío que voy a sentir.
Salimos de compras los otros días (David, Isis y yo). Al salir del supermercado le dije a David: "¿Así será nuestra vida cuando William tome su rumbo? ¿Tú y yo solitos con Isis? ¿Y dónde estará el? ¿Cuantas veces lo veremos?" No me pude controlar, mis ojos rápido se llenaron de lágrimas.
No quiero ser mal interpretada. No pretendo que mi hijo permanezca debajo de mi ala y mucho menos tronchar sus sueños. Sé que todo esto es el proceso y ley de vida. Como también siempre he opinado que los hijos no son de nuestra propiedad. Son seres que se pertenecen a ellos mismos y que sólo nosotros como padres tenemos de responsabilidad el prepararlos para su gran lanzamiento en la vida. Al igual que muchos animales permanecen al lado de sus crías cuidando de ellos hasta que llega el día en que ellos mismos toman el camino en su poder y "bye bye!!!". ¿Me pregunto cómo esos animales se preparan para ese momento? Tiene que ser una mezcla de sentimos entre orgullo, temor, alegría y tristeza.
A William le quedan al menos 3 años para terminar su bachillerato y de ahí partir para hacer su maestría fuera de mi hogar. Quizás estes pensando que aún tengo tiempo. Para mí los días ya ni los siento de 24 horas. Las horas no me dan además de que cada vez pasan más rápido. Isis nació ayer y ya hoy tiene 8 meses. Pienso que 3 años se van en un abrir y cerrar de ojos. ¿Estaré lista para verlo partir?
El tema lleva dando vueltas en mi cabeza y por eso decidí llevarlo a "post", para escuchar de ustedes los que han tenido está experiencia y saber como lo han manejado. ¿Cómo se sienten? ¿Cuanto tiempo les ha tomado en acostumbrarse al cambio? O mejor preguntar. ..¿Se acostumbran al cambio?
Como les dije al principio de este post, el tema a traído tantos otros temas a la mente que no se sorprendan si tiene secuela. Je je je. Deseosa de leerles sus experiencias a ver si logro conseguir un poco de aliento.
Besos,